Recientemente nos hemos embarcado (@Araceli_Olmedo y yo) en una idea que requiere de una aplicación móvil.

En nuestro caso, que puede ser como el de otros equipos de desarrollo móvil, ella se encarga del diseño y yo de la implementación. Son dos trabajos que tienen dependencias entre sí en algunas fases de la creación de la aplicación, pero que pueden desarrollarse en paralelo en otros momentos, si se tiene un proceso bien definido y se usan las herramientas apropiadas.

En esta serie de entradas voy a detallar cómo ha sido el proceso que hemos seguido, enfocados siempre en los siguientes objetivos:

  • Evitar los bloqueos
  • Maximizar la comunicación

El primero debido a que, desgraciadamente porque nos vemos poco, agraciadamente porque los dos tenemos nuestros respectivos trabajos, tenemos poco tiempo libre que dedicar a estos proyectos y necesitamos poder trabajar por separado.

El segundo porque combinando nuestros conocimientos, y gustos por qué no decirlo, somos más que los dos por separado. Además, yo estoy obsesionado (se puede decir que sí) en que la comunicación efectiva es esencial: lugares comunes de comunicación, no duplicar la información.

A modo de introducción, leo aquí unos pasos del proceso de creación de una aplicación móvil, y me parecen razonables:

  1. Identificar los cinco casos de uso más importantes.
  2. Entender las directrices de interfaz de usuario de las plataformas objetivo.
  3. Pintar las pantallas en papel e interactuar con ellas en ese medio.
  4. Pedir a otra gente que pruebe las pantallas en papel.
  5. Construir un prototipo y pedir a otra gente que lo pruebe.
  6. Diseñar las métricas de analítica de cada pantalla, con objetivos concretos en cada una de ellas.
  7. Construir la aplicación.
  8. Pedir a los usuarios de las tiendas online valoraciones sobre la aplicación.
  9. Monitorizar las valoraciones, las métricas y los canales sociales de comunicación con los usuarios o clientes.
  10. “Aclarar y repetir”.

Estoy de acuerdo con casi todo, incluso con los pasos evidentes pero que no siempre están tan claros (como el primero), y sobretodo con el número seis. Cuántas veces habré escuchado a mi jefe de proyectos decir “este proyecto lo vamos a empezar por los informes y las estadísticas”. Me gusta mucho que antes de pensar en construir la aplicación se tome tiempo en ver qué es importante medir en cada pantalla.

Me basaré en esta lista de pasos ligeramente modificada:

  1. Identificar los tres casos de uso más importantes.
  2. Descargar y analizar todas las aplicaciones similares, incluso probar las de pago.
  3. Entender las directrices de interfaz de usuario y adaptarlas a la propia aplicación.
  4. Pintar en papel diferentes alternativas y validar los tres escenarios con ellas.
  5. Crear un prototipo para validar la idea, según las posibilidades, con un experto en el negocio, con el público objetivo, etc.
  6. Definir el modelo de ingresos.
  7. Definir las métricas de analítica de la aplicación.
  8. Implementar la aplicación paralelizando el diseño y la programación lo más posible.
  9. Publicar versión restringida y pedir valoraciones.
  10. Publicar, distribuir y seguir su uso, aceptación y valoración.

En el próximo artículo trataré los primeros tres puntos: concebir la aplicación.

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